15 Julio 2007
Palma (EP).- Uno de cada diez hoteles de Mallorca incorpora ya instalaciones dedicadas al turismo de salud y belleza, en una tendencia que se viene acentuando desde principios de esta década, y que tiene como resultado el que abran sus puertas durante más de seis meses al año, combatiendo así la estacionalidad a la que se ve sometido históricamente el sector. Así, en declaraciones a Europa Press, el director general de la empresa especializada en turismo de salud Activa Spa Hotel, Lluis Coll, explicó que “los hoteleros pueden ofrecer a sus clientes estas instalaciones que no tienen el condicionante climático, permitiendo así una mayor ocupación del hotel durante más tiempo del año”. A este respecto, el presidente de la Agrupación de Cadenas Hoteleras (ACH), Francisco Miralles, aseguró que, debido a que las Baleares “no tienen un clima adecuado, los Spas son una alternativa, ya que los hoteles podrían abrir unos meses antes y cerrar más tarde”, situación que según Coll ya se está dando. Así, un número cada vez mayor de turistas procedentes de Europa del Norte y Centro, principalmente Reino Unido y Alemania -además de una cantidad ingente de residentes-, acude frecuentemente a balnearios, ya sean urbanos o en hoteles, para la recuperación de algún tipo de enfermedad de carácter muscular, dermatológica y respiratoria, o para relajarse y pasar unos días de descanso con la familia en un lugar tranquilo. De esta manera, Coll explicó que “la gente acudía tradicionalmente a los baños termales a curarse con el uso de las propiedades terapéuticas del agua, pero actualmente este concepto se ha extendido”. “A las termales tradicionales se han incorporado en los últimos cinco o diez lo que se denomina el establecimiento balneario, o centro de terapia, y, en los hoteles, se desarrolló el mismo proceso a partir del 2000″, apuntó Coll. Ventaja ante la competencia En este sentido, Coll aseguró que, a partir de esa fecha, “entre el dos y el cinco por ciento de los hoteles de Baleares empezaron a incorporar en sus instalaciones balneario”. Y, a partir de tres estrellas, además se viene incluyendo zona de baño y terapia, convirtiéndose así en “una ventaja respecto a la competencia”, añadió. Asimismo, el director general de la empresa Activa Spa Hotel comentó que “en lo últimos años todos los establecimientos nuevos, o los que tienen previsto hacer algún tipo de reforma en sus instalaciones, se plantean incorporar una zona de baño-terapia con una superficie de cien a mil metros cuadrados”. Por lo que se refiere a la ubicación de las instalaciones dedicadas a esta actividad, Coll explicó que “puede ser muy diversa”. En este sentido, afirmó que “no es lo mismo hacer un balneario en un hotel nuevo, donde puedes escoger el lugar, que en hotel que hay que reformar, ya que éste está condicionado por el espacio que dispone”. La ubicación ideal para un balneario en un hotel es en la planta baja con acceso directo desde la calle y la recepción, “pero en ocasiones no se puede disponer de este ideal debido a que el establecimiento ya está construido y en este caso lo que se hace es el acondicionamiento de algunas zonas como los sótanos, discotecas o salones”, comentó Coll. Tratamientos personalizados Sobre esta cuestión, Coll explicó que “el diseño y la distribución del balneario tiene que tener un sentido y cumplir su función, el cuidado de la salud”. “Todo balneario debe incorporar en sus instalaciones un circuito de hidroterapia -utilidades terapéuticas con piscinas de agua caliente y fría, sauna y baños turcos-; zona de relajación; zona de tratamientos personalizados -cabinas de masaje-; zona de estética y belleza; zona de ‘fitness’; vestuarios; recepción y tiendas, entre otros”. En cuanto a los precios de la oferta de Spa, se dividen en dos bloques, uno formado por los circuitos termales y que, dependiendo de la calidad del establecimiento, puede suponer un desembolso de entre diez y 40 euros por usuario; y la zona de cabinas y tratamientos personalizados, que se cobra en función de la duración de los mismos, y que oscila entre 20 y 100 euros para sesiones que duran de 20 a 60 minutos.
Fuente Libertad Balear