Para huir del frio y de las prisas

Para huir del frío y de las prisas - Aguas cristalinas, aire puro, temperaturas que no bajan de los 20 grados y tres mil horas de sol al año... Cuando la Península sufre las bajas temperaturas propias de la época, Fuerteventura goza de un clima envidiable. Un lugar perfecto para escapar del frío y también del estrés propio de estas fechas prenavideñas.

Uno de los enclaves más admirados de la isla es el parque natural de Las Dunas de Corralejo, donde un ligero y continuo movimiento extiende la finísima arena blanca hasta las aguas turquesa del Atlántico. Allí, al pie de la playa, se erige el Gran Hotel Atlantis Bahía Real, un lujoso complejo construido en estilo neomudéjar y con influencias coloniales. La guía Condé Nast Johansens, algo así como la Michelín pero de hoteles, le ha concedido este año el premio al Mejor Hotel de Europa. Y desde 2004 a 2007 ostentó el de Mejor hotel spa. Sus méritos: 3.000 metros cuadrados dedicados al relax en un ambiente de recogimiento, lleno de luz y con espectaculares vistas al océano, la vecina isla de Lobos y Lanzarote. Hay piscina con circuito de masajes subacuáticos, templo de duchas, jacuzzi exterior y 14 salas de tratamiento en las que se recogen los últimos avances técnicos.

Un plus: la tranquilidad está garantizada, ya que el spa no está abierto al público; es de uso exclusivo para los clientes alojados en el hotel.

El Atlantis Bahía Real cuenta con 175 habitaciones y 75 suites, todas con vistas al mar o a los jardines tropicales del interior del complejo. Todas son amplias y buscan el confort, con servicios como el menú de almohadas. Los cuatro tipos de decoración —castellana, clásica, japonesa y francesa—tienen un denominador común: la calidez de los tonos. También hay habitaciones y servicios concebidos para garantizar a las familias una estancia lo más cómoda posible: sofás cama, servicios de canguro y habitaciones que se comunican entre sí son algunos ejemplos.

El complejo está pensado para disfrutarlo de la mañana a la noche: cuenta con salas de conferencias, salones para recepciones y cenas de hasta 500 participantes; gimnasio, galería de tiendas, piscinas climatizadas, sala de playstation, piano bar y cinco restaurantes: bufé, italiano, mediterráneo, japonés y uno para gourmets, La Cúpula de Carles Caig, dirigido por el prestigioso restaurador catalán (una estrella Michelín en su restaurante de Barcelona).

Aunque las instalaciones del hotel son suficientes para asegurar una estancia placentera sin salir de sus límites, más allá de ellos también hay muchas posibilidades de ocio activo. Fuerteventura es un paraíso del windsurf, la vela ligera y el submarinismo: la limpieza de sus aguas son perfectas para admirar la gran variedad de flora y fauna marina. También fuera del agua hay mucho que ver: la montaña de Tindaya, el pueblo de La Oliva, que muestra con orgullo su pasado colonial, campos de golf y las islas de Lobos y Lanzarote, a sólo 15 minutos en ferry.

Fuente:Gaceta.es [Aloe-Spa News]